4.2.10

la hora de la hora

cuando nace el miedo
muere el humor de la mañana
y la decisión en los pasos,
aparecen el viento y los techos,
raspar la noche.
pero surge la posibilidad de vos
ser de tu ingobernabilidad,
y entierro mis dudas
para exhumarme en todas tus bocas.


27.1.10


ciudad circo

ayer fue hace mucho tiempo
de todos la lluvia;
aquí, el bus como carpa principal
de un circo viejo
con payasos viejos, músicos viejos y niños viejos
donde desfilan colores y profundidades
y frentes adheridas por siempre a las ventanas.

10.12.09


Que significa la tarde fría 
imaginar la gracia de un día muy corto;

la distancia es una construcción 
como construida es la débil idea 
que pocos puntos existen 
entre este lugar de temporadas predecibles, 
y cualquier otro.


28.11.09

Plaza Víquez

(Plaza Víquez - 1984)

no pareciera de mi niñez, casi una memoria inmerecida. plaza víquez a inicios de los ochentas y en un vecindario con patio de cemento compartido, donde juegan decenas de niños y cuelgan ropas gastadas de las ventanas. entrar al apartamento de mis abuelos paternos, ella guatemalteca y él nicaragüense, es entrar a un mundo oscuro y de naftalina, ajeno a mi realidad. me recibe el busto en yeso de Darío que parece custodiar cientos de libros, y me siento en uno de los sillones de una sala diminuta, junto a mi hermano menor y mis padres, para la visita dominical de rigor. me pierdo en el temblor de las manos de mi abuelo, en el caminar decidido y de pasos cortos de mi abuela que sirve café y galletas de una lata floreada, envuelta por el aire denso de tanta ceremonia. recuerdo nítidamente la sensación de no querer estar ahí y querer regresar cada domingo, atraído por algo sin nombre. afuera, la narración del partido por radio, los gritos de dos mujeres que conversan de puerta a puerta, el incansable golpear de una bola contra la pared; adentro, mi creciente duda si algún día mi padre se convertirá en mi abuelo, el miedo a la mirada de mi abuela, la tensión de mi madre que calma los llantos de hermano, el saberme parte de algo.


12.11.09

significar

Quien va a recordar la mesa
las caras que sirven café
tantos clavos y manchas en la pared que se cae
la ilusión por más pan.
esta esquina el salón la ciudad
nunca significó
pero a partir de hoy será tu apuro por irte.
y yo,
calmando a los cuerpos que nadan debajo nuestro,
peleo con la realidad que se agiganta
de no poder volver a este lugar.

23.10.09

¿Robar o no robar? (o la ley de la oferta y la demanda)

Precios en dólares de algunos libros de Bolaño* en una librería visitada hoy en Portland:

Amuleto – 33.95 
Los detectives salvajes – 49.95 
2,666 – 19.95 
Entre paréntesis – 24.95 
El gaucho insufrible – 18.95 
Nocturno de Chile – 33.95 
El secreto del mal – 33.99 
Tres (poesía) – 46.95

Muchos de los personajes de Bolaño hablan con frecuencia y en términos casi mágicos, del acto de robar libros de las tiendas. El mismo Bolaño lo hizo durante su juventud en la Ciudad de México. Tentador, pero me hubiera gustado ver a García Madero o a Belano robar libros con los servicios hiper-modernos de seguridad de las librerías de este país.

* los mismos libros, en inglés, cuestan considerablemente menos; por ejemplo, Los detectives salvajes con su portada llamativa y brillante, cuesta $14.99.


11.10.09

Suenan mi nombre 
en un gimnasio oscuro, 
el delirio de la violencia y la lona esperando; 
abrir los ojos es verme en la ciudad, 
colegiales en el parque hablándose al oído 
camisetas celestes marcadas por manos sudadas. 
estúpido boxeador en un país sin héroes, 
mi homenaje 
haber dedicado horas en un salón asfixiante, 
los pómulos siempre despedazados, 
pero la mirada en vos 
desde la ventana de cualquier bus 
hacia el parque 
resquebrajado de tu historia 
sin triunfos y con tanta memoria.


1.10.09

SIN TITULO 
Por Catherine Barnett (traducción ÁT)

C menos A y B es igual a- 
Árbol sin ramas es igual a-

Lo que el pesar parece: 
Un cuchillo se herrumbró en el costado de una cabra.

No, no. 
Una moneda brillante cayendo en el agua

Y los peces lanzándose tras ella.